CAMINO A LA AURORA. CATORCE VECES MÁS ALLÁ. UN HÉROE REAL. Sentido del humor e irrealidad nacida de la genuina realidad. La historia de su vida aparece tras el extraño suceso seguido de un momento eureka. A raíz de ello, empezará a sentir que ha perdido el juicio. Es decir, y según él mismo, que ha dejado de ser alguien común y corriente para ser un tipo tocado por la enfermedad. En el área de salud mental del Hospital Provincial, un tranquilo y aséptico lugar repleto de extraños, es difícil dormir. En su habitación es mortificado por uno de los pacientes más molestos, groseros y perseverantes. Juan José Hita es un interno de personalidad arrolladora. J.J. es un paciente de grandes sueños e infinitas limitaciones psíquicas capaz de hacer zozobrar todo cuanto le rodea. Lo que comienza siendo una anécdota en el camino de la recuperación termina convirtiéndose en una epopeya de tintes épicos , donde la necesidad es lo único que sostiene la convivencia entre ambos. Uno es de repente ‒a los hechos posteriores me remito‒ la viva imagen de la nostalgia. J.J. es el alter ego sobredimensionado de la humanidad. Nada ni nadie parece poder impedir una aventura de tintes absurdos, cómicos y melodramáticos: Una inolvidable secuencia de interacciones llenas de momentos de enorme belleza, misterio e intimidad , retroalimentada por la escurridiza búsqueda de la normalidad, bajo la supervisión de una pléyade de paisajes y personajes reales o ficticios recién salidos del mundo de los sueños y los deseos. Al fin y al cabo, la inagotable fuente de sorpresas envuelve pronto al lector con una sutil mezcla de humor, tragedia y diversión, hasta que el desenlace guiado por la acción de los buenos y malos momentos surgidos de la amistad y la enemistad, lo llevan a sentir que ha sido testigo de la enorme batalla contra el miedo y la inocencia.
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